Hace un tiempo, en una sección de un conocido programa futbolero Diego Placente, un reconocido defensor histórico de River Plate, comentó una anécdota en su carrera como jugador del Millonario.
En un encuentro disputado en abril de 2000 en el que River le ganó como visitante a Vélez Sarsfield por 3 a 2 correspondiente al torneo clausura de ese año (aquel encuentro del penal de Roberto Trotta a José Luis Chilavert), Placente hizo lo necesario para ser amonestado. Tenía cuatro amarillas acumuladas y lo intentó aprovechando esas cuatro amonestaciones para dos cosas: una para poder estar en el Superclásico frente a Boca Juniors que se jugaba dos fechas después, y la otra para ver a su banda musical favorita: Patricio Rey y sus redonditos de Ricota.
El actual DT de selecciones juveniles fue amonestado y en el partido siguiente ante Gimnasia de Jujuy no jugó.






