lunes, 19 de febrero de 2018

JUAN RAMÓN CARRASCO


                                                                                
Foto:Revista El Gráfico

Juan Ramón Carrasco fue un notable jugador uruguayo (hoy reconocido entrenador), nacido en Sarandí del Yi el 15 de septiembre de 1956.A principios de 1979, Carrasco llegó a River Plate  (junto a otro recordado jugador charrúa, Alfredo de los Santos). Los millonarios ganaron 3 títulos en 1979-1980, con gran participación de Carrasco, que generalmente era relegado al banco de suplentes. No le tocó una época fácil: debía disputar el puesto con el Gran Beto Alonso. Cuando este gran ídolo sufrió una lesión, Carrasco lo suplió y  jugó de tal manera que el técnico Labruna no lo podía sacar. Todavía se recuerda su gran actuación en la bombonera con triunfo millonario 5-2 con dos goles de Carrasco. Así lo recuerda el personaje, socio ideal de Ramón Díaz durante esa época:  “En el entretiempo, Labruna me pidió que diera todo porque me iba a sacar a los diez minutos. ¡Qué raro! Entonces fui, hice dos goles y les metí dos asistencias a Ramón Díaz y al Negro Ortiz para que hicieran los suyos. Cada vez que yo jugaba bien o metía goles, para Labruna era un compromiso, porque se sentía muy paternal con sus jugadores. Alonso era su preferido”. En 1981 Carrasco dejó el club millonario, posiblemente por su mala relación con el director técnico, para continuar una campaña en la que recorrió más de 14 instituciones. Dueño de una personalidad muy fuerte, únicamente comparable a su remate letal, este uruguayo de exquisita técnica caló fuerte en el alma riverplatense. Sincero, polémico, frontal, y en definitiva un jugador extraordinario, el gran conductor oriental se definía a sí mismo como “un tipo transparente que no actúa con malicia ni vive de la desgracia”. Esa era la actitud que trasuntaba con la banda roja en el pecho.

Foto:Revista El Gráfico

viernes, 16 de febrero de 2018

JOSÉ MANUEL RAMOS DELGADO

                                                                       

José Manuel Ramos Delgado, uno de los mejores zagueros de la historia de River, nació el 26 de agosto de 1935, en Quilmes. Jugó en River, adonde llegó proveniente de Lanús, 172 partidos, entre 1959 y 1964.
Luego de dos temporadas en Banfield, firmó con el Santos de Pelé, club en el que disputó 300 encuentros. Fue un marcador central firme pero que sobresalía por su exquisita técnica y tranquilidad. Jugó en la Selección Argentina y participó en dos Mundiales: suplente en 1958 y titular en 1962. En una nota del 16/8/1961, El Gráfico lo presentaba así: "FUTBOL: Alegría, creación, vocación. José Manuel Ramos Delgado se inició en el fútbol oficial en la quinta de Lanús. Debutó como half derecho marcando al insider. Ese mismo año ascendió a tercera división. Al siguiente, 1954, fue titular en la categoría, integrando también la reserva como medio volante o centro medio. Posteriormente jugó de zaguero centro. En distintos puestos reemplazó a Nazionale, Guidi y Pratto. En oportunidad del regreso de la selección de la AFA (Suecia) fue transferido a River Plate en $800.000, quedando inactivo media temporada (5 de octubre de 1958). En la entidad de Núñez debutó amistosamente frente al Norkoping. En forma oficial lo hizo como centro medio contra Independiente (0-1). Retornó como zaguero derecho, en ocasión de la excursión de River a Lima.".

En aquella nota, Ramos Delgado decía: "El fútbol es simple, facilísimo. No comprendo por qué muchos dicen lo contrario. Para mí siempre fue sencillo. Desde chico, en los potreros o en las inferiores de Lanús, ya lo jugaba como ahora. Con ese fútbol fui escalando posiciones. No negaré que aprendí a disciplinarme. Supe controlar las energías a medida que los años me demostraban lo innecesario de un esfuerzo superior a toda lógica. Pero no quité a mi manera de jugar los recursos que creo fueron siempre mi patrimonio. Por eso inisto en que es fácil jugar al fútbol".
"Cada partido al lado de Nazionale representaba una lección que no habría de olvidar. Una síntesis del buen jugador y del maestro. Fue un honor para mí reemplazarlo cuando se lesionó. El Lanús de ese entonces, que se clasificó subcampeón, permitía todo. Al decir todo quiero señalar esto: jugar al fútbol y divertirnos. Porque el fútbol, a pesar de ser una actividad profesional, debe tener mucho de entretenimiento, de placer. Y en Lanús aquella comunidad lo facilitaba. Yo fui en ese equipo el comodín". Fue cuatro veces tapa de El Gráfico. Con Lanús en 1956, con River en 1961, 1963 y 1964. Luego del retiro, fue director técnico (Platense, All Boys, Estudiantes,Gimnasia, River) y retornó a Brasil para ser manager del Santos.
Ramos Delgado falleció el 3 de diciembre de 2010, en un clínica de Villa Elisa. Hoy quisimos recordar al Gran “Negro”, orgullo de la gran historia de River.

FOTO:Revista El Gráfico

martes, 13 de febrero de 2018

BERNABÉ FERREYRA

                                                                             

Bernabé Ferreyra nació en Rufino el 12 de febrero de 1909. Fue apodado "El mortero de Rufino" o "La Fiera", y a lo largo de su carrera convirtió 220 goles en 198 partidos.
Arrancó en 1929 jugando para Tigre, donde permaneció hasta 1931 y en 1932, River lo contrató por 35.000 pesos siendo una de las transferencias más caras de la época. Logró cuatro títulos con la casaca del  conjunto millonario en 1932,1936 y 1937, además de la Copa de Oro.

Debutó en River el 13 de marzo de 1932 en el triunfo frente a Chacarita por 3 a 1 en el que marcó dos goles y tras ese partido convirtió en 12 fechas consecutivas 19 goles. Solamente en un prtido -contra Huracán- no marcó tantos, y fue el máximo goleador del torneo de primera división de ese año con 43 tantos.
Entre 1932 y 1939 convirtió 187 goles en 185 partidos siendo uno de los primeros ídolos de la historia del conjunto de Núñez.
Su fabuloso remate y sus goles llegaron a inspirar una película: "El cañoñero de Giles", protagonizada por el inolvidable Luis Sandrini.
Falleció el 22 de mayo de 1972 a la edad de 63 años.

                                                                                             

viernes, 9 de febrero de 2018

GABRIEL PUENTEDURA

                                                                           
Gabriel Leopoldo Puentedura nació en Tucumán el 27 de febrero de 1952. Antes de llegar a River, registró sus inicios en Atlético y jugó en San Martín. Después de su paso por la Banda, jugó en clubes tales como Platense, Colón, Temperley, Quilmes, Huracán y Banfield, donde es recordado como un héroe. Gabriel fue un arquero rápido, de excelentes reflejos y con capacidad de mando. Su paso por River estuvo signado por la inmanejable inoportunidad: llegó a Núñez cuando Fillol todavía brillaba en el firmamento millonario. Cualquier arquero del mundo hubiera estado en desventaja en esa coyuntura. Puentedura admiraba al Pato desde que integraba un plantel seleccionado juvenil que se alojaba en Republiquetas 1050, el CENARD, a escasos metros del Monumental. Y presenció las sensacionales atajadas del héroe del 78 siendo un pibe que iba a presenciar los partidos amistosos contra Talleres de Córdoba, que inauguraban el ciclo glorioso del 75, conducido por el Gran Angelito. Si somos justos, deberíamos reconocer que este tucumano flaco y medio desaliñado hubiera podido atajar en River en épocas menos competitivas que las que le tocó vivir. Nuestro recuerdo y nuestro homenaje para él.

martes, 6 de febrero de 2018

CÉSAR LARAIGNÉE, DE GALERA Y BASTÓN

 
César Augusto Laraignée nació en Buenos Aires, el 10 de febrero de 1949 e hizo divisiones inferiores en River. Con la llegada de Didí a Núñez, desarrolló una recordada carrera futbolística como defensor entre 1968 y 1972. Se caracterizaba por su ductilidad técnca, llamativa para su estatura (1, 82 m) y su aporte goleador (metió 14 goles en 109 partidos) .
Comenzó jugando de volante, y al ser improvisado como marcador central demostró una jerarquía tal que muchos hinchas llegaron a compararlo con el Gallego Pérez, Roberto Matosas, José Ramos Delgado y Roberto Perfumo.
Su calidad no pasó inadvertida en el fútbol internacional de la época, En 1972, Robert Marion, tesorero del Stade de Reims y especialista en contratación para el club, lo eligió junto a otros destacados jugadores argentinos tales como Delio Onnis, Carlos Bianchi y Santiago Santamaría para jugar en el club galo. Su carrera se vio interrumpida en 1977 por una operación de rodilla. Después de dos temporadas en el Stade Laval, terminó su carrera en el FC Rouen en la división dos, y salió de Francia en noviembre de 1980.
En 2012 fue el entrenador del equipo de la reserva de River que se coronó campeón de la Copa Libertadores Sub-20 de 2012. Antes de dirigir a este equipo dirigió al Deportivo Laferrere y a Comunicaciones.

sábado, 3 de febrero de 2018

JORGE “GORI” DOMINICHI, EL DEFENSOR QUE TERMINÓ DEMOSTRANDO QUE ERA CRACK

Jorge Eduardo Dominichi nació el 31 de marzo de 1947 en Buenos Aires y falleció el 25 de abril de 1998.  Comenzó su carrera en el Club de Núñez en 1967 (debutó ese año contra Banfield), donde jugó 132 partidos, hasta que, en 1973,  decidió probar suerte en España, país donde militó en el Córdoba y luego en el Elche, para finalizar su carrera en Gimnasia y Esgrima La Plata en el año 1978. Fue internacional con la selección mayor y el sub-20 de Argentina donde se convirtió en un verdadero puntal de esa defensa.  Su mayor recuerdo está relacionado –efectivamente- con el seleccionado Sub 20 de 1967. Dominichi fue el capitán del equipo que disputó el Sudamericano, en Paraguay, y como tal participó del sorteo que definió al campeón de ese certamen. La suerte acompañó al Gori y la Argentina disfrutó de la vuelta olímpica. Surgido de las divisiones inferiores, Dominichi reconoce en Angel Labruna al entrenador que le diera más minutos en cancha. También formó parte de una tanda de jugadores juveniles en los que Waldir Pereira –“Didí”- confió para oxigenar a un River al que no se le daba un campeonato desde hacía demasiados años. El entrenador forjó una base formidable de futbolistas afiliados al “jogo bonito” que marca  y caracteriza la Gran Historia riverplatense. En época de grandes jugadores, al Gori le costó ser reconocido como un grande. Hasta que su acceso a la selección argentina le valió un aval futbolístico indiscutido y su consagración como un lateral histórico, al que hoy recordamos.

Foto:River lujo y pueblo

miércoles, 31 de enero de 2018

HUGO CARBALLO, EL ARQUERO OLVIDADO



Pocos recuerdan al arquero Hugo Raúl Carballo en su paso por River. Nacido en Resistencia, Provincia del Chaco, el 23 de abril de 1944, y fallecido inesperadamente el 30 de septiembre de 1998), Carballo llegó desde Gimnasia y Esgrima La Plata a comienzos de 1969 para defender los tres palos junto al rosarino Alfredo Gironacci, y con Ángel Labruna como entrenador. En 1970 el chaqueño alternó la titularidad con José ’Perico’ Pérez y se consagró subcampeón del Torneo Metropolitano de ese año. Al año siguiente, para el Torneo Nacional de 1971, arribó el brasileño Waldir Pereira, un DT conocido con el apodo de ’Didí’ y famoso por haber clasificado a Perú para el Mundial de México’70, eliminando a la Argentina. Pereira era amante del jogo bonito y en ese certamen promovió a la Primera de River a Juan José López; y un año después en el Torneo Nacional, el 8 de agosto del ’71, a Norberto Alonso. El 25 de mayo del ’71, cuando en el Monumental el local enfrentó a Gimnasia y Esgrima de La Plata por el Torneo Metropolitano. El partido terminó 0 a 0. Pero el arquero de River, tapó dos veces el mismo penal sobre la hora a José Bernabé Leonardi y luego a Delio Onis. Una hazaña. Después de jugar 54 partidos, Carballo se fue al Atlanta de Villa Crespo y lo reemplazó el joven arquero Carlos José Barisio, que fue calificado con un diez (10) por la revista El Gráfico durante su partido de debut con River. Después de su experiencia en Villa Crespo, Carballo siguió su campaña en Chile. Allí jugó durante la mayor parte de su carrera en clubes como Universidad (donde obtuvo el campeonato sudamericano de clubes universitarios en 1976 y la Copa de Chile en 1979), Wanderers, O`Higgins y Huachipato, nacionalizándose chileno.. Este buen arquero de escasa estatura (1,74 m) fue recordado por sus buenas actuaciones, pero además por la forma injusta como fue calificado y juzgado por la prensa deportiva hegemónica argentina durante su paso por el Club de Núñez. Carballo fue, sin ninguna duda, un buen arquero con mala prensa.