lunes, 24 de diciembre de 2018

MATÍAS BISCAY Y LA GLORIA ETERNA

Foto: River Plate Momentos Historicos
Biscay en un entrenamiento junto a Marcelo Gallardo y Hernán Buján en un entrenamiento.Foto:Diario Popular.

Matías Biscay  nació en San Fernando, Provincia de Buenos Aires, el 5 de marzo de 1974. Ex marcador central de River (jugó también en Huracán), es hijo del recordado árbitro, Juan Carlos Biscay. Pero más allá de estos datos biográficos, Matías acumula méritos propios. Por ejemplo, cuando estuvo a cargo de la dirección técnica de River en las finales de la Copa Libertadores de 2015 venciendo por 3 a 0 a Tigres de México y en la Copa Libertadores 2018, en el partido de todos los tiempos, venciendo por 3 a 1 a Boca. Este colaborador esencial y amigo entrañable del Muñeco le contó al periodista Diego Borinsky  (autor del libro “Gallardo Monumental”) cómo comenzó su vínculo con Napoleón. En un entrevista que le hiciera infobae el autor recupera el testimonio de Biscay: "Había varios ramales del 28. Uno decía River y otro Ciudad Universitaria en amarillo y negro. El de River se metía por Quinteros y nos dejaba en la esquina del club. Ahí lo conocí, él jugaba en Octava con 15 años y yo en Sexta. Nos saludábamos y por ahí charlábamos un rato. Lo que tenía de bueno el 28 era que se iba armando una banda linda de pibes de River de distintas categorías. A la vuelta nos volvíamos a todos juntos".
El autor del libro da cuenta de algunas consideraciones de Matías que queremos compartir con nuestros lectores: “Biscay es de zona norte, de San Fernando, y ahí desde muy chico dirigía a un equipo que se llamaba Flamengo. Era un equipo de amigos de él que no lo dejaban jugar porque no llegaba al límite mínimo de edad, pero los amigos le pedían que haga los cambios, que arme el equipo, que los ayude y eso se sumó a lo que traía de su contexto familiar: Juan Carlos Biscay, el padre, fue el primer analista de arbitraje cuando apareció el diario Olé, en el año 96, con un espíritu pedagógico y docente muy marcado. Además, el abuelo de Matías, José Leónidas, también fue futbolista. Jugó en Defensores de Belgrano y así es como él ya sabía de fútbol desde muy chico".
“"Hay una frase que me dijo Biscay para el libro que es: 'Yo era jugador pero en el fondo sabía que me estaba preparando para ser técnico'. Era algo muy fuerte porque en la casa se respiraba fútbol, se hablaba todo el tiempo. Yo creo que ahí se empezó a incubar el técnico" (1).
Una nota aparecida en el diario La Nación arroja otro dato interesante. Biscay fue siempre un protector y un admirador incondicional de Gallardo. Lo iba a ver en las inferiores y luego lo cuidaba cuando los mayores le entraban con mala intención al crack que llegó a la reserva con apenas 15 años, de la mano de Alejandro Sabella (2).
Biscay hoy tiene 44 años, hace 30 que es amigo de Gallardo y 8 que milita como su principal asistente. Curiosidades de la vida, siempre supo que iba a dirigir junto al Muñeco (3), aunque en un momento esa posibilidad parecía más que remota. Biscay vivía en el 2011 en España. Más precisamente en Torremolinos, paradisíaco lugar en plena Costa del Sol. Se había radicado allí con su familia, luego de dejar el fútbol y tenía una tienda de bolsos y bijouterie a la vera del Mediterráneo. Fue entonces cuando recibió el inesperado llamado desde la otra punta del Océano Atlántico. Era el Muñeco que, ya retirado de la actividad, había sido contratado como entrenador por Nacional de Montevideo y no le dio muchas chances. Quería que fuera su colaborador en el cuerpo técnico. Matías decidió honrar el llamado de su amigo y entonces la vida, como también suele ocurrir en estos casos, lo recompensó con la gloria eterna (4).
(2) https://www.infobae.com/deportes-2/2018/11/10/matias-biscay-la-historia-del-guardaespaldas-de-la-era-gallardo/
(2) https://www.lanacion.com.ar/2186718-matias-biscay-fiel-silencioso-amigo-gallardo-lo
(3) https://www.goal.com/es-ar/noticias/quien-es-matias-biscay-el-ayudante-de-gallardo-que-dirigira/1uh0dd4rlyqcr1ru0xa2iejjyd
(4) https://www.clarin.com/deportes/futbol/river-plate/matias-biscay-guardaespaldas-muneco-gallardo-ocupar-lugar-banco-river_0_t0O1IxONu.html

miércoles, 19 de diciembre de 2018

UNA DERROTA QUE NO LE HACE MELLA A LA GLORIA


River perdió (no tan) sorpresivamente contra el modesto equipo local Al Ain y  fue por penales. Y fue una lástima -especialmente por los que se fueron hasta allá- que se frustrara la gran final con el Madrid. Fue una derrota inesperada. Pero quizás, como lo sugiero antes, no fue tan sorpresiva.
River se acababa de consagrar el más grande eterno .Había ganado el partido de la historia. Era River y su gran historia y el equipo había definido el duelo para todos los tiempos. Pero en el medio pasaron cosas. Una primera final empatada épicamente en la Bombonera, siendo y poniendo más que el rival. Una primera final frustrada. Las esperas. La incertidumbre. El estrés. Una segunda final también suspendida. Las sospechas, el poder, las maniobras. Más estrés. Una decisión insólita que obligó, entre otras cosas,  a perder la localía absoluta, legal y legítima. Un viaje de más de 10000 kilómetros. Asedios, desacostumbramientos, cambios de horario y el partido más importante de todos los tiempos que esperaba en el Bernabeu. Y River, en ese momento único e irrrepetible, volvió a ser superior y ganó a lo grande. Fue campeón contra todo. Contra un nuevo Nai Foino (Como lo llamamos al uruguayo Andrés Cunha)  que no vió un penalazo a Pratto. Contra la Conmebol. Contra los poderes opacos. Y llegó la maratónica e infartante consagración. Y River debió seguir su éxodo por el mundo. Y la humanidad de los héroes le puso límites a tantas dificultades y adversidades. Sin darse cuenta, esos cuerpos, esas cabezas, dijeron basta. Porque, aunque parecen dioses, son hombres. Y, cosa menor, esas humanidades agotadas decidieron perder sin saberlo. Justamente porque la gloria, su gloria, la que se recordará para siempre, ya había sido alcanzada.

jueves, 13 de diciembre de 2018

ALFREDO DI STEFANO


Alfredo Stéfano Di Stéfano Laulhé -conocido como “La Saeta Rubia“- nació en Buenos Aires el 4 de julio de 1926 y debutó en la primera de River Plate en 1945, jugando  sólo un partido en ese año en el que el millonario saldría campeón con el famoso equipo de La Máquina. En 1946 pasó a préstamo por un año a Huracán.  Al año siguiente retornó a River logrando el título de 1947) y siendo una de  las máximas figuras. También ese año logró el Sudamericano en Ecuador con la selección Argentina.
Tras la huelga de futbolistas llevada a cabo en 1948 emigró a Colombia para vestir la camiseta de Millonarios de Bogotá, en el que fue goleador en dos temporadas y logró tres campeonatos -1949,1950 y 1951-.
Luego de haber integrado uno de los equipos más recordados de la historia del fútbol colombiano, partió a España y pasó al Real Madrid. Allí se convirtió en uno de los máximos ídolos merengues y en uno de los jugadores más grandes de la historia del fútbol mundial, logrando varios títulos, entre ellos ocho ligas españolas, una Copa del Rey, cinco copas de Europa y una Copa Intercontinental.
Jugó en dos selecciones diferentes. Con la camiseta argentina, con la que logró el Sudamericano que ya mencionamos y con la de España, de la que fue por muchos años su máximo goleador. Con La Furia también integró el plantel de la selección que disputó el mundial de 1962, pero no pudo llegar a jugar ningún partido por estar lesionado.
En 1964 se fue al Espanyol de Barcelona, jugando en el equipo catalán hasta 1966, cuando decidió ponerle fin a su carrera como jugador.  
Sus excepcionales condiciones como futbolista hacían que pudiera jugar en cualquier puesto de la cancha, donde imponía su dinámica incansable, su aptitud goleadora y su exquisita técnica.
Como director técnico dirigió en España a Elche, Valencia -con el que logró la liga española de 1971-, Rayo Vallecano, C.D. Castellón y Real Madrid, en este último caso obteniendo la Supercopa de España. En la Argentina dirigió a Boca Juniors en dos oportunidades(1969-70 y 1985),-logrando el Nacional de 1969 y la Copa Argentina de ese año. También entrenó a River Plate, con el que obtuvo el Nacional de 1981, siendo el único director técnico en la historia del fútbol argentino en salir campeón tanto en Boca como en River.    


Falleció el 7 de julio de 2014 y dos días más tarde, cuando jugaron Argentina y Holanda por la semifinal del mundial disputado en Brasil se guardó un minuto de silencio y ambos usaron la cinta negra. Fue uno de los mejores jugadores de toda la historia y un emblema histórico del Real Madrid.



martes, 11 de diciembre de 2018

EL MUÑECO Y YO


Marcelo Gallardo fue uno de mis ídolos como jugador. Desde chico admiraba su pegada, su pase exquisito, su dinámica, su inteligencia, su entrega profundamente riverplatense. Cuando se alejó del fútbol pensé que no lo habíamos valorado en su verdadera dimensión. Quizás en River debió soportar la comparación con monstruos reconocidos. Que el Beto Alonso, que Labruna, que Sívori, que Kempes, que Di Stéfano. Pero el Muñeco era un crack. Un jugadorazo. Hace algunos años, de pura casualidad, me lo encontré en Uruguay. En esa época ya no dirigía a Nacional de Montevideo  y pocos se acordaban de él. Le pedí que me dejara fotografiar con él. Accedió. Poco tiempo después vino a entrenar a River. Comenzaba una carrera de conductor incomparable. Épica. Se transformaría en un emblema del club. Nos llenó de gloria, ganamos todo. Se convirtió en Napoleón. Y por si eso fuera poco, nos regaló esto. El triunfo más importante de la historia de River. La victoria indescontable. La supremacía eterna. La gloria. El orgullo sin principio ni fin de ser de River.

lunes, 10 de diciembre de 2018

EL PARTIDO DE LA HISTORIA



Fue el partido más importante de la historia  de River. En realidad, el partido de clubes más importante de la historia del vapuleado fútbol argentino. River le ganó de manera impresionante a Boca en un encuentro inolvidable. Después de días y días, contra decisiones insólitas, en un marco donde se agolpaban las sospechas que excedían lo deportivo, sin localía, contra un establishment periodístico descarado, a más de 10.000 kilómetros de distancia, con un Cuña que se transformó en el Nai Foino del siglo XXI, al no sancionar un penal evidente de Andrada a Prato. Todo eso hizo el Millonario para quedarse con el partido de todos los tiempos. El que desnivela todo, el más importante. Y lo hizo de una manera rotunda, completa. Con fútbol, una enorme disposición táctica y una actitud única. Todos los riverplatenses reconoceremos en Marcelo Gallardo al gran estratega y a estaremos agradecidos por siempre a este equipo. A River. Al más grande.

viernes, 30 de noviembre de 2018

JUAN PABLO ÁNGEL


Nació en Medellín, Colombia, el 24 de octubre de 1975 y debutó en la primera de Atletico Nacional en el año 1993, cuando apenas tenía 18 años. Traa un desempeño con excelente nivel llegó a River Plate en 1998 y permaneció en el club dos años, durante los cuales convirtió 62 goles. Además durante ese período junto al millonario logró el Bicampeonato 1999- 2000, conformando un tridente de ataque junto con Javier Saviola y Pablo Aimar.
Fue también el máximo goleador en el Apertura 2000, en el que anotó 13 goles, sin embargo River no pudo retener el título en esta oportunidad. No obstante durante ese torneo Ángel integró -junto a los ya nombrados Saviola y Aimar y Ariel Ortega que había retornado del futbol europeo- una delantera a la que llamaron  “Los cuatro fantásticos”.

Su gol más recordado en el conjunto de Núñez fue el que le convirtió a Boca en el clásico que River ganó por 2 a 0, triunfó este que puso fin a una racha de 9 años sin poder ganar un superclásico como local.
A dos años de su incorporación se marchó a Inglaterra para vestir la camiseta del Aston Villa, permaneciendo en esa institución hasta 2007, año en el que se fue a Estados Unidos para jugar en NY Red Bulls, LA Galaxy y Chivas USA.
Estuvo en ese pais hasta 2013 y luego retornó a Colombia, donde integró el Atlético Nacional de Medellín (equipo en el que había debutado profesionalmente) retirándose del futbol en el año 2014. 

viernes, 9 de noviembre de 2018

LAS CINCO FINALES DE LIBERTADORES QUE JUGÓ RIVER

Foto:Diario El Espectador

En la previa de la histórica final que jugará frente a Boca, repasaremos las finales anteriores de Copa Libertadores que disputó el millonario, de las cuales ganó tres y perdió las primeras dos.
La primer final fue en el año 1966, oportunidad en la qué pasó la fase de grupos como primero de la zona y luego se enfrentó  en la rueda de semifinales con Boca (con el que ya había jugado en primera ronda), con Independiente -el campeón defensor- y Guaraní de Paraguay y finalizó en igualdad de puntos con Independiente de Avellaneda por lo que tuvieron que disputar un desempate en el que ganó 2 a 1 clasificando para su primera final.
En la gran final se enfrentó a Peñarol de Uruguay y perdió 2 a 0 en el partido de ida jugado en el Centenario de Montevideo y luego le ganó 3 a 2 en el Monumental, forzando un desempate.
En el tercer partido disputado en el Estadio Nacional de Chile, comenzó ganando 2 a 0 y parecía que la copa estaba asegurada pero terminó perdiendo 4 a 2 en un recordado partido.
En 1976,un año después de haber cortado la racha de 18 años sin salir campeón, jugaba la Copa Libertadores y clasificó primero en el grupo que compartió junto a Estudiantes de La Plata, Portuguesa y Deportivo Galicia (estos últimos dos de Venezuela).
En semifinales se midió en la zona junto a Peñarol e Independiente de Avellaneda y terminó igualado en puntos con el rojo. Tuvieron que ir otra vez a un desempate con los de Avellaneda y el triunfo fue del conjunto millonario, que alcanzó su segunda final de Libertadores  poniendo fin a la hegemonía de Independiente.
En la final enfrentó al Cruzeiro y perdió en Brasil 4 a 1, luego le ganó 2 a 1 en el Monumental y forzó un tercer partido que se jugó en Chile, en el que por cayó 3 a 2.


1986 fue el año que fue el más exitoso de la historia de River.  En la primera ronda de la Copa Libertadores se topó con Boca, Montevideo Wanderers y Peñarol (estos últimos dos uruguayos) y pasó la primera ronda cómodamente. Luego en el grupo de semifinales se cruzó con Barcelona de Ecuador, al que le ganó 3 a 0 en Guayaquil y 4 a 1 en el Monumental y Argentinos Juniors-que era vigente campeón de la Libertadores- perdiendo 2 a 0 como local e igualando sin goles como visitante, luego fueron a un desempate en el que también empataron 0 a 0 pero pasó el millonario a la final por poseer mayor diferencia de gol.
En la final derrotó 2 a 1 al America de Cali en Colombia y luego le ganó 1 a 0 en el Monumental, con un gol anotado por Juan Gilberto Funes, logrando la primera Libertadores de la historia para el conjunto de Nuñez.
Foto:Revista El Gráfico 



En 1996 fue  la segunda libertadores de River. Compartió la fase de grupos con San Lorenzo,Minerven y Caracas -estos dos venezolanos-. Luego dejó afuera a Sporting Cristal de Perú en octavos, enfrentó a San Lorenzo de vuelta en cuartos y lo dejó afuera y, tras eliminar en semifinales a la Universidad de Chile, se enfrentó al América de Cali tal como sucediera 10 años atrás. Perdió 1 a 0 en Colombia y dio vuelta la serie ganando 2 a 0 en el Monumental con dos goles de Hernán Crespo para así obtener el máximo certamen continental por segunda vez en su historia.

En 2015, año en el que el millonario retornaba a la Libertadores tras seis años de ausencia, compartió grupo con San José de Bolivia, Tigres de México y Juan Aurich de Perú y clasificó al ganar el último partido de forma angustiosa-3 a 0- a  San José, aprovechando la derrota de Juan Aurich y pasaba así la primera ronda.
En octavos de final lo esperaba el superclásico ante Boca. En la ida ganó 1 a 0 como local  con un gol de penal convertido por Carlos Sánchez. En la vuelta jugada en la Bombonera, el partido fue suspendido en el entretiempo, luego de que un individuo atacara a cinco jugadores de River con gas pimienta cuando estos estaban en el túnel, enfilando hacia el terreno de juego para disputar el segundo tiempo. Luego de este episodio la CONMEBOL dio el partido por ganado 3 a 0 al millonario.
En los cuartos de final perdió como local 1 a 0 ante el Cruzeiro y luego dio vuelta la serie ganando en Brasil 3 a 0. Más tarde en semifinales derrotó 2 a 0 a Guaraní como local y empató 1 a 1 en Paraguay clasificando para la gran final.
En esta final se midió otra vez con Tigres igualando 0 a 0 en México. La consagración llegó el 5 de agosto en una lluviosa noche en la que el conjunto de Núñez ganó por 3 a 0 como local, con goles de Lucas Alario,Ramiro Funes Mori y Carlos Sánchez de penal. Logró así la tercera copa Libertadores de su historia.